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Con-Tras Hegel I

¡Al fin recibimos un comentario! Nuestro colega David nos hizo llegar sus observaciones sobre el capítulo Hegel contra las matemáticas, donde comentamos los argumentos que Hegel presenta contra el método propio de las matemáticas. El comentario fue el siguiente…Así que para comenzar, te agradecemos mucho que nos escuches, pero aún más tus valiosas aportaciones. Respecto de tus comentarios quisiéramos decir lo siguiente:

• Estamos de acuerdo con el hecho de que, muchas de las veces, se cae en el error de la malinterpretación, o de hacer decir a un autor lo que piensa el comentarista. Es, digamos en pocas palabras, el clásico problema de toda hermenéutica. A pesar de ello, consideramos que lo dicho por Hegel en ese apartado en cuestión no deja lugar a dudas sobre ciertos reparos que realiza contra el método matemático, o más concretamente, al modo en que éste puede ser utilizado en filosofía.

• El realismo moderado que, comentas, asumimos nosotros que posee la matemática, puede ser atribuible al sano sentido común de las personas que realizan cualquier labor intelectual, sea científica o matemática, verbigracia, un minerólogo que estudie las propiedades de un cristal asume que aquello de lo que habla es verdadero, y no realiza una meta-teoría acerca de que si el cristal es de tal modo porque así se le presenta como fenómeno o cosas por el estilo; esas preguntas son sin duda filosóficas, pero no científicas, en el sentido empírico del término. El matemático asume que cuantifica elementos reales, y no se pregunta nada acerca de esas realidades, sino que sólo trabaja en su plano cuantificable y formal, y si preguntara acerca de su fundamento, empezaría a hacer filosofía. Por otro lado, cuando se afirma que “ningún lenguaje […] debería supeditar a ningún otro” queda la duda desde qué instancia se está hablando, porque sin duda esto no es la conclusión a la que llega la matemática sino pareciera ser que se concluye desde la propia filosofía, por más que desde esa instancia se diga que ni siquiera ella (la filosofía) tiene la última palabra: curiosa paradoja.

• Por otro lado resulta aventurado citar a Heidegger en un debate en torno al existencialismo, toda vez que él mismo rehúye el adjetivo con el que lo calificó Sartre. Por cierto que Sartre termina hablando de la condición humana, como no podía ser de otro modo si quería defender una suerte de humanismo, cuando dice: “[…] si es imposible encontrar en cada hombre una esencia universal que sería la naturaleza humana, existe, sin embargo, una universalidad humana de condición. […] lo que no varía es su necesidad de estar en el mundo, de estar en él trabajando, de estar en él entre otros y de ser en él mortal” (Sartre, El existencialismo es un humanismo: en Doce textos fundamentales de la ética en el siglo XX, p. 153).

Esta condición humana es un sustrato último de lo humano, que se mantiene siempre constante, y a la cual hacíamos referencia en el capítulo. Heidegger no considera esto un problema porque él no hace metafísica, sino fenomenología: allí no se encuentra el problema del huevo y la gallina de los conceptos metafísicos, sino que más bien le interesa analizar al existente desde su propio aparecer en su vida cotidiana (dicho de otro modo, no hay solución donde ni siquiera cabe plantearse el problema).

• Nosotros afirmamos que Hegel considera que las matemáticas están despegadas de la realidad, ciertamente, debido a que en todo el apartado [“El conocimiento histórico y el matemático”] Hegel habla contra esta clase de conocimiento. Concretamente dice él: “En el conocimiento matemático la intelección es exterior a la cosa, de donde se sigue que con ello se altera la cosa verdadera. De ahí que, aún conteniendo sin duda proposiciones verdaderas el medio, la construcción y la demostración, haya que decir también que el contenido es falso” (Fenomenología, p. 29). Allí se menciona de pasada la cuestión del medio, categoría que introduce Hegel: por ende, no consideramos que hayamos realizado una analogía impropia con la ética -que dicho sea de paso, no mencionamos en este apartado-: la relación de los medios y de los fines puede ser entendida sin hacer alusión a la ética, y es Hegel el que lo menciona. Pero llama la atención también que en esta analogía que realizas del conocimiento ético y del matemático no se haga la distinción entre conocimiento y cuantificación.

• El que a las matemáticas no se les pueda desestimar en filosofía no significa que la filosofía deba copiar el método matemático, puesto que la matemática versa sobre una parcela de la realidad -lo cuantificable, la magnitud, etc.-, cuando lo que la filosofía pretende estudiar es omnitudo realitatis, o en términos de Hegel, lo Absoluto. La trampa que señala Hegel sería calcar el método de una ciencia y querer aplicarlo a otra, lo que no significa que nosotros en particular pensemos que entonces todas las ciencias que no sean filosofía sean descartadas.

• Efectivamente: la filosofía requiere de axiomas, pero siempre se pregunta por la solidez de los mismos, a riesgo de partir de peticiones de principio, o de dogmas infundados -y entonces deja de ser filosofía y se convierte en otra cosa-.

Por lo demás, somos del parecer de que Hegel se puede equivocar -como cualquiera- acerca de su juicio en torno a las matemáticas. Que el diálogo con otras disciplinas sea conveniente, o aún más, necesario, no se puede poner en duda. Pero este diálogo siempre ha de llevarse a cabo respetando la autonomía -que es, por cierto metodológica- de cada una, con el fin de conservar la identidad propia de cada saber.

Siempre es un gusto platicar contigo.

 

El equipo de “Tras Hegel” (i.e. Macky y Néstor)

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